Descripción del producto

Alambre tubular con base de cobalto que ofrece una resistencia excepcional al desgaste metal contra metal en entornos corrosivos a altas temperaturas. El metal depositado se endurece por deformación hasta alcanzar durezas superiores a 45 HRC. El FCW 21-G es menos susceptible al agrietamiento que otras aleaciones con base de cobalto, lo que significa que puede utilizarse en piezas sometidas a ciclos térmicos e impactos repetidos.

Se recomienda para recargue duro de la mayoría de los materiales a base de hierro o níquel.

Se utiliza para asientos y guías de grandes cuerpos de válvulas para agua y alta presión, matrices de estampación, ejes de bombas, manguitos, etc.

Instrucciones de aplicación del producto

Posiciones de soldadura: Plana, medio arriba, medio abajo

Resistencia al desgaste

Metal-Metal

Corrosión

Temperatura

Impacto

Abrasión

Clasificación

EN 14700 AWS A 5.21
T Co1 ERCCoCr-C

Análisis químico (%)

C Mn Si Cr Ni Mo Fe Co
0.25 1.0 1.0 28.5 3.0 5.5 4.0 Bal.

Características mecánicas

Dureza - Como soldado Dureza - Endurecido por deformación
33 HRc 47 HRc

¿Por qué elegir este alambre tubular?

  1. Muy buena resistencia al desgaste por roce suave

El FCW 21-G es ligeramente más blando que el FCW 6-G o el FCW 12-G, pero ofrece muy buena resistencia a la fricción metal-metal, con una excelente estabilidad dimensional.

  1. Alta tenacidad y baja susceptibilidad al agrietamiento

Gracias a su microestructura austenítica, el Grado 21 es menos quebradizo que otras aleaciones de cobalto. Absorbe mejor los choques mecánicos y las vibraciones, por lo que es una opción excelente para piezas móviles o en servicio cíclico.

  1. Buena resistencia al calor y al choque térmico

Conserva sus propiedades hasta 700-800°C, y es muy resistente a las variaciones rápidas de temperatura, lo que es esencial en determinadas aplicaciones industriales (válvulas, moldes, turbinas, etc.).

  1. Resistencia excepcional a la corrosión química

El FCW 21-G es famoso por su excelente resistencia a los ácidos, el agua salada y los entornos agresivos, lo que lo convierte en una opción ideal para las industrias química, petroquímica y marina.